La esclavitud; un producto de importación

El uso de mano de obra esclava en la agricultura es un fenómeno presente en numerosos países, incluso en los Estados Unidos.  Por desgracia, todavía quedan en el mundo algunas regiones que continúan dependiendo de dicha forma de explotación laboral. El trabajo esclavo reviste varias formas, tales como el “trabajo forzado”, en el que se obliga a las personas a trabajar en contra de su voluntad, y la “servidumbre por deuda”, en la que las personas se ven endeudadas con sus empleadores incluso antes de que el trabajo haya comenzado. Los trabajadores sometidos a trabajos forzados o a la servidumbre por deuda a menudo sufren también abusos físicos o enfrentan amenazas de violencia por parte de sus empleadores.

En los Estados Unidos llevamos mucho tiempo importando productos agropecuarios producidos con mano de obra esclava, y continuamos adquiriéndolos en el mercado internacional de alimentos. La práctica del trabajo esclavo ha echado raíces profundas en la producción de ciertos cultivos de exportación en América Latinx. Algunas regiones son bien conocidas por emplear el trabajo esclavo, sin embargo, nadie sabe con certeza qué tan difundida está esta práctica en el mundo.

La carne de res que se produce en Brasil y el azúcar de América Latinx son productos cada vez más competitivos en el mercado mundial.[1,2] La realidad es, sin embargo, que la competitividad de los precios a menudo va emparejada con prácticas de explotación laboral.

La esclavitud es más común en regiones pobres cuya economía a menudo depende de unos pocos cultivos. Los terratenientes recurren a intermediarios para conseguir mano de obra barata y de esta manera mantener su competitividad en el mercado global. Cuando los intermediarios incurren en la explotación de los trabajadores para su propio beneficio económico, el terrateniente puede afirmar sencillamente que no tenía conocimiento de tales condiciones laborales.[3]

Algunos trabajadores han denunciado haber recibido golpizas de sus supervisores, ser albergados en chozas insalubres, haber sufrido abuso sexual, haber sido encadenados  para que no escaparan o haber recibido amenazas de muerte, y encima de esto les pagaban poco o no les pagaban del todo.[3,4]

Desde la perspectiva de los empleadores, estos esclavos modernos no constituyen más que mano de obra temporal y desechable.

 La producción de carne de res en Brasil

 Los ganaderos brasileños ocupan el primer puesto mundial como exportadores de carne de res; y para llegar a esta posición han socavado a sus competidores de una manera eficaz: recurren al trabajo esclavo.[5]

import_slavery_content2aCon el fin de abrir tierras de pastoreo de primera calidad para el ganado vacuno se han debido derribar algunos de los bosques con mayor diversidad ecológica del mundo. Los bosques contienen una vegetación sumamente densa y sería muy costoso derribarlos mediante mano de obra tradicional. Por eso muchos terratenientes recurren a los intermediarios quienes proveen mano de obra esclava. Por la razón anterior, es posible que la carne de res brasileña que se vende y sirve en los Estados Unidos esté vinculada directamente con el uso de mano de obra esclava.

Para reclutar a los trabajadores, los intermediarios viajan a las comunidades vecinas donde llegan con promesas de un trabajo estable y salarios altos. Su blanco principal son las personas pobres así como los jóvenes que tratan de ayudar a sus familias.[4]  A los trabajadores no se les da mucha información sobre el tipo de trabajo que realizarán, pero estos aún van porque tienen pocas opciones laborales.

Sin saberlo siquiera, los trabajadores quedan endeudados con los intermediarios aún antes de haber comenzado a trabajar a través de un mecanismo conocido como “servidumbre por deudas”. Se les deducen del salario todos los costos asociados con el transporte, la alimentación y el alojamiento. Al concluir su compromiso laboral, la mayoría de los trabajadores recibe muy poca paga o ninguna.[3]

Givaldo Mendes Soares, uno de esos trabajadores, narró la historia de un compañero de trabajo a quien le dieron una paliza y luego lo despacharon tras haber reclamado repetidas veces que le pagaran por el trabajo que había hecho.[3]

La mayoría de los terrenos de pastoreo se encuentra en áreas muy remotas, a veces a varios días de distancia del poblado más cercano.[6] Los trabajadores se sienten aislados y es improbable que intenten escapar debido a las amenazas de violencia física o muerte que reciben.  Algunas fincas llegan incluso a contratar a guardias armados para que vigilen a los trabajadores durante su jornada.[3]

Egito dos Santos sufrió personalmente este tipo de abusos mientras abría tierras de pastoreo en Brasil. El capataz de Egito amenazó con matar a cualquier trabajador que intentara escapar.[3]

En agosto de 2010, el Tribunal Superior de Trabajo de Brasil anunció que impondría una multa de tres millones de dólares a una compañía que administraba ranchos en Brasil por el delito de mantener a 180 trabajadores en condición de esclavitud en dos propiedades distintas, y por hacerlos trabajar durante 24 horas al día.[8] Entre dichos trabajadores había incluso adolescentes y un niño de 14 años. [7]  La misma compañía había recibido cinco multas en el pasado por violaciones similares a las normas laborales.[8]

La producción de azúcar en América Latinx

 La industria azucarera de América Latinx se ha caracterizado históricamente por emplear mano de obra esclava. Varios países de la región continúan en la actualidad explotando a sus trabajadores con el fin de mantener la competitividad de los precios a los que venden su producción de azúcar. Existen, por lo tanto, miles de trabajadores que laboran en los cañaverales por muy poca o ninguna paga, y bajo la amenaza constante de violencia física.[10]

import_slavery_content1aBrasil es uno de los mayores exportadores de azúcar a los Estados Unidos[2]; país que importa cerca del 20% del azúcar que consume[9]. La producción de azúcar está ligada al trabajo esclavo de forma bastante similar a la manera como se explota a los trabajadores brasileños que laboran en la producción de carne de res. Se contrata a los trabajadores para cosechar la caña de azúcar y remover la vegetación para establecer nuevas plantaciones. Durante el tiempo que dura su contrato, se paga a los trabajadores con poca frecuencia y se les paga poco, y se les dice que recibirán el resto al finalizar el contrato.  Cuando esto finalmente sucede, los trabajadores descubren que, sin su conocimiento, les dedujeron muchos gastos de sus salarios.[10]

La República Dominicana es uno de los mayores productores mundiales de azúcar, y dos tercios de sus exportaciones se dirigen hacia los Estados Unidos.[11] La esclavitud es extremadamente común en la industria azucarera de este país, en el que la vasta mayoría de los trabajadores procede el vecino Haití.[12]

Al acercarse la temporada de cosecha se encomienda a algunos funcionarios gubernamentales que busquen a trabajadores haitianos y los lleven a los cañaverales. No es difícil encontrarlos ya que muchos haitianos están desesperados por encontrar cualquier tipo de trabajo. También es común el secuestro de algunos trabajadores para ser llevados a los cañaverales en contra de su voluntad.[11]

Una vez que ya han ingresado en la República Dominicana, a los trabajadores se les arrebatan sus ropas y se les confisca el pasaporte.[13] Durante los siguientes meses pasarán más de 14 horas al día bajo el sol para cortar las densas cañas con un machete.[13] Es común que los trabajadores sufran cortadas superficiales y profundas, y se cercenen los dedos, y que para esto no reciban ninguna atención médica.[14]

Por la noche los trabajadores duermen en catres metálicos hacinados en covachas sin agua corriente ni letrinas.[14] Muchos de los cuarteles son patrullados por guardias armados [11], y en el pasado actos de violencia sexual contra mujeres trabajadoras eran comunes.[16]

Las condiciones de esclavitud prevalen aún en la producción a gran escala de productos de exportación como el azúcar y la carne de res, a pesar de la creciente presión ejercida por la comunidad internacional. Lo anterior se debe en parte a que los gobiernos locales incumplen su deber de vigilar y regular. Están al tanto de que se explota a los trabajadores pero no quieren arriesgar el lugar que ocupan en el mercado mundial.

En Food Empowerment Project estamos decididos a mantener al público informado sobre este tipo de abusos en la industria alimentaria de modo que podamos trabajar para evitar que ocurran. No existen soluciones fáciles a situaciones como las anteriores, pero en Food Empowerment Project creemos que es importante que todos tomemos consciencia de que los Estados Unidos importan mercancías producidas con trabajo esclavo para que, cuando se presente la oportunidad, estemos preparados para contribuir a acabar con esta práctica. No solamente animamos a que adopten un estilo de vida vegano, taambien animamos a las personas a que sepan de donde vienen los productos para que puedan hacer decisiones mas conscientes y compasivas.

Referencias: 

[1] Samora, R. (2016, September 23). JBS says Brazil beef exports to U.S. competitive despite tax. Retrieved December 05, 2017, from https://www.reuters.com/article/us-jbs-beef-exports/jbs-says-brazil-beef-exports-to-u-s-competitive-despite-tax-idUSKCN11T2OO

[2] “Sugar Imports Under Tariff-Rate Quotas.” United States Department of Agriculture Economic Research Service (USDA ERS). 2012.  http://www.ers.usda.gov/topics/crops/sugar-sweeteners/trade.aspx#.VCyBfefZV3W  (9/29/14)

[3] Kevin G. Hall. “Modern-Day Slavery.” Knight Ridder News Service & The Miami Herald. 2004. http://www.latinamericanstudies.org/brazil/slavery.htm (8/16/10)

[4] Clover, C. and Wigan, M. “Cheap Brazilian Beef Imports Are Subsidised By Slave Labour.” Telegraph. 2006.  http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/1506986/Cheap-Brazilian-beef-imports-are-subsidised-by-slave-labour.html (8/16/10)

[5] Jerry Bieszk. “Brazil Beef Headed for U.S. if Trade Deal Resolved.” Reuters. 2010. http://www.reuters.com/article/idUSN1414229520100414 (8.20.10)

[6] “Forced Labour in Brazil: 120 Years After the Abolition of Slavery, the Fight Goes On.” International Labour Organization. 2008 http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/features/WCMS_092663/lang–en/index.htm (2/9/13)

[7] ” Cattle Company Fined for Slavery.” AFP. 2010 http://www.abc.net.au/news/stories/2010/08/19/2987128.htm

[8] “Brazil court upholds $3m ‘slave labour’ fine on firm.” BBC News. 2010. Retrieved 8/22/17 from http://www.bbc.com/news/world-latin-america-11021628

[9] L. E. Baucum and R. W. Rice. ” Overview of Florida Sugarcane.” University of Florida IFAS Extension. 2009 http://ufdc.ufl.edu/IR00003414/00001 (9/29/14)

[10] Arthur Bice. “Government Fights Slave Labor in Brazil.” CNN International. 2009. http://edition.cnn.com/2009/WORLD/americas/01/09/brazil.slavery/index.html (8/22/10)

[11] Retrieved 9/16/17 from https://www.hrw.org/reports/1989/WR89/Dominica.htm

[12] Waters, C. (n.d.). Exploitation of Workers in the Dominican Republic’s Sugar Fields Continues. Retrieved(9/14/2017) from https://aflcio.org/2013/10/2/exploitation-workers-dominican-republics-sugar-fields-continues

[13] Retrieved (9/14/2017) from http://www.imdb.com/title/tt1045874/

[14] “Research on Indicators of Forced Labor in the Supply Chain of Sugar in the Dominican Republic” Retrieved (9/14/2017) from https://www.verite.org/wp-content/uploads/2016/11/Research-on-Indicators-of-Forced-Labor-in-the-Dominican-Republic-Sugar-Sector_9.18.pdf

[15] Holden, S. (9/28/2017). The Price of Sugar – Movies – Review. Retrieved (9/14/2017) from http://www.nytimes.com/2007/09/28/movies/28suga.html?mcubz=0

[16] De La Cruz, C. (2015, July 01). The Dominican Republic, Haitians and the Global War on Blackness. Retrieved October 9, 2017, from http://www.ebony.com/news-views/the-dominican-republic-haitians-532#axzz4v3VnoWov

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